El laboratorio, un WIP sin fin

En el departamento de I+D de AMA, nos gusta pensar en nuestras infusiones botánicas como lienzos en blanco: matrices químicas esperando ser transformadas por nuestra propia microbiología. Nos sorprende constantemente cuando un compuesto no volátil se encuentra con la enzima adecuada y de repente pasa a formar parte del bouquet aromático del producto final. Nos fascina observar esta evolución: desde la infusión hasta la botella.

Para hacer esto posible, contamos con un equipo de 16 Pioreactores. Estos pequeños biorreactores de código abierto nos permiten estudiar nuestro sustrato en profundidad, anticipar problemas de fermentación, realizar microfermentaciones precisas y, sobre todo, aprender e imaginar nuevos sabores.

Entender la tecnología como el estudio y la aplicación de la artesanía, una evolución natural de las artes del pasado, trazando el camino hacia el futuro.